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| INTRODUCCION |
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| Zona
de contrastes, es una región montañosa árida,
pero surcada por caudalosos ríos con agua proveniente
de los Andes.
El hombre, mediante canales de riego, aprovechó este
recurso y transformó la región en próspera
y muy apta para el desarrollo de vides y la posterior fabricación
de vinos de muy alta calidad que están siendo reconocidos
en todo el mundo. Pueden ser realizadas visitas a las numerosas
bodegas de la región.
El turismo de aventura ofrece múltiples alternativas
como el rafting, andinismo (principalmente en el cerro Aconcagua,
el más alto del hemisferio occidental), trekking
y muchas otras.
El camino hacia la cordillera para llegar al Paso de la
Cumbre (que llega a Chile) desde Mendoza es espectacular,
con hermosos lugares como Potrerillos, e importantes sitios
históricos como el Puente del Inca.
En San Juan, el imponente Parque Nacional Ischigualasto
(también llamado Valle de la Luna), posee restos
fósiles de dinosaurios, formas geológicas,
huellas, y rocas de curiosas formas erosionadas por el viento.
Para superar los cordones montañosos, los ríos
profundizan sus cauces y dan lugar a imponentes gargantas
como la del Cañón del Atuel, de un colorido
y belleza singular.
Los deportes invernales están presentes en varios
centros de ski, entre los que se destaca el del Valle de
las Leñas.
Fuentes termales completan la oferta turística de
la región.
Epoca recomendada para visitarla: Otoño,
invierno y primavera.
Actividades para realizar: Turismo aventura;
esquí; actividades náuticas en embalses, ríos
y arroyos; trekking; rafting; parapente; cabalgatas; pesca
deportiva; avistaje de flora y fauna; turismo enológico.
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| PANORAMA TURISTICO
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Atractivos Turísticos
En esta región se destacan:
- El cerro Aconcagua, el más alto del hemisferio
occidental con 6.959 metros, junto al Parque Provincial
del mismo nombre, poseen lugares espectaculares para
realizar trekking y, para los andinistas expertos, existe
la posibilidad de ascender a la cumbre (en Mendoza).
- El camino hacia la cordillera para llegar al Paso
de la Cumbre (que llega a Chile) desde Mendoza es espectacular,
con hermosos lugares como Potrerillos, e importantes
sitios históricos como el Puente del Inca (en
Mendoza).
- La visita a las numerosas bodegas de la región,
donde se producen vinos de muy alta calidad reconocidos
en todo el mundo (en Mendoza).
- El centro de ski internacional de Valle de las Leñas,
y otros centros menores como Los Molles, Penitentes
y Vallecitos (en Mendoza).
- El imponente Parque Provincial Ischigualasto (también
llamado Valle de la Luna), posee restos fósiles
de dinosaurios, formas geológicas, huellas, y
rocas de curiosas formas erosionadas por el viento (en
San Juan).
- El Cañón del Atuel, de un colorido y
belleza singulares (en Mendoza).
- La práctica del rafting en los ríos
Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel y Grande (en
Mendoza)
- La navegación en kayac o canoa en variados
ríos, arroyos y embalses (en San Juan y Mendoza)
- El deslizamiento en carros a vela (carrovelismo) en
la Pampa del Leoncito (en San Juan), y la visita de
su importante observatorio astronómico.
- Los Llanos de San Guillermo con la reserva de vicuñas
más extensa del hemisferio (San Juan).
Parques Nacionales y Areas
Protegidas
- Dentro de la región se destacan los siguientes
Parques Nacionales y áreas protegidas, que forman
parte del sistema nacional.
- Parque Nacional San Guillermo, creado en 1998, con
una superficie de 170.000 hectáreas (en San Juan).
- Reserva Natural Estricta El Leoncito, creada en 1994,
con una superficie de 76.000 hectáreas (en San
Juan).
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CULTURA
Y ECONOMIA |
Paleontología y Arqueología
El Parque Provincial Ischigualasto o Valle de La Luna (San
Juan), junto con el Parque Nacional Talampaya (La Rioja)
lindante con el primero constituyen, en conjunto, un sitio
de gran importancia mundial por la abundancia de fósiles.
En las última décadas han ganado notoriedad
científica por contener yacimientos paleontológicos
que abarcan casi la totalidad del período triásico,
época del surgimiento de los dinosaurios, hace más
de doscientos millones de años.
En la zona los primeros registros humanas datan del 6500
A.C., donde distintas culturas agropecuarias se sucedieron
hasta la invasión de Imperio Incaico hacia 1490,
que logró imponer sus costumbres.
Entre las culturas indígenas podemos destacar a los
huerpes, que conjuntamente con los diaguitas de la región
del noroeste mantuvieron contacto con los incas anteriormente
a la llegada de los colonizadores españoles. Durante
siglos los huarpes, como los diaguitas, eran sedentarios
y vivían en aldeas de casas de piedra, barro y caña.
Fueron muy buenos agricultores (cultivaban zapallos, porotos
y maíz), e irrigaban sus cultivos con aguas provenientes
de los deshielos por medio de un ingenioso sistema de acequias.
También practicaban la pesca, poseían rebaños
de llamas, y eran excelentes alfareros, construyendo elementos
básicos para la vida cotidiana, además de
adornos. A diferencia de los mapuches, eran más pacíficos
y fáciles de someter por los colonizadores.
Posteriormente a la llegada de Cristóbal Colón
al continente Americano, en 1492, los españoles emplearon
un plan expansivo para controlar con seguridad absoluta
el manejo de las riquezas de estas nuevas tierras. La conquista
se centralizó en el Alto perú, Asunción
y Chile, y en este último caso se dispuso la fundación
de poblaciones al otro lado de la cordillera para que sirvieran
de barrera al avance indígena. Ciudades de la región
cuyana, como Mendoza, fueron las bases del plan.
Los malones compuestos por indígenas de la región
asaltaban repentinamente los asentamientos hispánicos,
arrasando con la hacienda, además de valores mobiliarios,
para luego comercializarlos al cruzar la cordillera, de
esta forma tenían organizada una red comercial independiente
de la llamada Ruta de la Plata.
La influencia incaica se deja ver en los santuarios de altura
ubicados en la zona cordillerana, sobre los 5.000 metros
de altitud.
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| ALIMENTACION
Y GASTRONOMÍA |
La región se destaca por la influencia de la cocina
española e italiana. Entre los platos regionales
sobresalen los pasteles fritos, el chivito, el cordero,
las patitas aliñadas, las carne a la olla, el arrope,
la tableta mendocina, la humita en chala, y los clásicos
lomitos (sandwiches de carne), con los mejores cortes de
carne vacuna, de cerdo y pollos criados de la zona.
En cuanto a lo dulce son típicas las tabletas de
alcayota y miel, y los dulces en pan de membrillo, batata
y manzana.
En la ciudades de Mendoza y San Juan, una multitud de establecimientos
gastronómicos ofrece las más variadas opciones,
con una gran variedad de especialidades en cocina italiana,
española, árabe, y de todos los rincones del
orbe. |
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