| En
esta región se destacan:
Conocer uno de los glaciares más bellos y accesibles
del mundo: el Glaciar Perito Moreno, y hacer trekking
por su superficie helada. Además, visitar otros
glaciares de distinto tamaño y características,
por medio de excursiones lacustres y de trekking.
Recorrer la espectacular Ruta de los Siete Lagos, desde
San Martín de los Andes hasta Villa La Angostura,
donde se advierten siete lagos diferentes de singular
belleza.
Visitar la importante localidad de Bariloche, apreciar
su belleza, realizar sus variadas excursiones y disfrutar
de su vida nocturna.
La península de Quetrihué, con su maravilloso
bosque de arrayanes de color canela, dentro del parque
del mismo nombre.
Conocer un bosque de alerces milenarios, de troncos gigantes
y alturas impresionantes, en el parque del mismo nombre,
cerca de la localidad de Esquel (en Chubut).
Conocer el extremo sur del continente, en Ushuaia, donde
se pueden conocer paisajes de ensueño que combinan
el bosque, los lagos, la montaña y el mar. Además
se puede acceder a la Antártida (en Tierra del
Fuego).
La práctica del esquí en los numerosos centros
de deportes invernales de la región, entre los
que encontramos: Caviahue (Neuquén) , Chapelco
y Cerro Bayo (Neuquén) Cerro Catedral (Río
Negro), La Hoya (Chubut) y Cerro Castor (Tierra del Fuego).
La práctica de la pesca deportiva de diferentes
variedades de salmónidos, con lugares de gran importancia,
algunos de relevancia internacional.
Lugar por excelencia para el turismo de aventura, cuenta
con numerosas posibilidades para la práctica del
trekking, rafting, alpinismo, mountain bike, cabalgatas,
etc.; sumado a los deportes náuticos en sus numerosos
espejos de agua.
Saborear la deliciosa gastronomía, con sus ahumados
y conservas de ciervo y jabalí; sus exquisitos
chocolates; sus dulces naturales de frutilla, frambuesa,
rosa mosqueta y otros; sus tortas y masas de origen europeo
(en toda la región); y los platos con centolla,
langosta y calamar de Ushuaia (en Tierra del Fuego); entre
otras posibilidades.
La navegación de los numerosos lagos, apreciando
paisajes inolvidables (en toda la región), los
canales fueguinos y la Antártida (en Tierra del
Fuego).
El Valle Encantado, en el paraje denominado Confluencia,
con sus rocas de caprichosas formas y colores talladas
por la erosión (en Neuquén).
El imponente Mirador del Traful, con su espectacular vista
panorámica del lago homónimo.
Numerosos cerros pueden ser en parte recorridos realizando
trekking y, para los alpinistas, llegar a la cima. Entre
otros encontramos el Lanín, con 3.776 metros, que
parece una réplica del conocido Fujiyama del Japón
(en Neuquén); el Tronador, con 3.554 metros, con
su famoso ventisquero negro (en Río Negro); y el
Fitz Roy, de 3.440 metros, uno de los cerros más
difíciles de escalar en el mundo (en Santa Cruz).
Parques Nacionales y Areas Protegidas
Dentro de la región se destacan los siguientes
Parques Nacionales y áreas protegidas, que forman
parte del sistema nacional:
- Parque Nacional Laguna Blanca, creado
en 1940, con una superficie de 11.250 hectáreas
(en Neuquén).
- Parque Nacional Lanín, creado
en 1937, con una superficie de 379.000 hectáreas
(en Neuquén).
- Parque Nacional Los Arrayanes, creado
en 1971, con una superficie de 1.840 hectáreas
(en Neuquén).
- Parque Nacional Nahuel Huapi, creado
1934, con una superficie de 705.000 hectáreas
(en Río Negro).
- Parque Nacional Lago Puelo, creado
en 1971, con una superficie de 23.700 hectáreas
(en Chubut).
- Parque Nacional Los Alerces, creado
en 1937, con una superficie de 263.000 hectáreas
(en Chubut).
- Parque Nacional Francisco Perito Moreno,
creado en 1997, con una superficie de 115.000 hectáreas
(en Santa Cruz).
- Parque Nacional Los Glaciares, creado
en 1937, con una superficie de 600.000 hectáreas
(en Santa Cruz).
- Parque Nacional Tierra del Fuego,
creado en 1960, con una superficie de 63.000 hectáreas
(en Tierra del Fuego).
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| PALEONTOLOGÍA Y
ARQUEOLOGIA |
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Población Indígena
Los más antiguos vestigios de ocupación
humana en la región fueron localizados en las cercanías
del lago Traful (Neuquén), que aparentemente fue
habitada hace más de nueve mil años; y el
Lago Nahuel Huapi (Río Negro), hace diez mil años.
En el área del Lago Viedma y Lago Argentino (Santa
Cruz), y en el Lago Fagnano o Kami y Lago Roca (Tierra
del Fuego), las evidencias arqueológicas señalan
que los primeros grupos humanos de cazadores recolectores
que ocuparon estos ambientes, lo hicieron más de
nueve mil años. Se alimentaban básicamente
de guanacos, empleaban rocas para confeccionar sus armas
e instrumentos, y aprovechaban el refugio que brindan
las salientes rocosas o aleros, en muchos de los cuales
dejaron la huella de su presencia en forma de pinturas
con motivos abstractos como rayas, puntos y líneas
curvas, además de figuras que representan hombres
y animales.
En relación a las culturas indígenas en
esta región, los que más se destacaron fueron
los mapuches. Estos indígenas se alimentaban de
maíz, papa, carne de oveja, chiva; y poblaron los
bosques y valles de la cordillera andina. Poseían
una vasta mitología, con espíritus y dioses.
También estas regiones fueron habitadas por los
pehuenches, los vuriloches y los puelches, entre otros
grupos adaptados a la vida lacustre.
La población aborigen fue testigo del arribo del
hombre blanco desde el siglo XVII, con las expediciones
esclavistas; luego, el siglo XVIII con la influencia de
las misiones jesuíticas; y hasta el siglo XIX con
la intervención de viajeros. Este proceso finaliza
con la conquista del desierto en 1883, que desarticula
definitivamente las etnias nativas de la región.
Los arqueólogos indican que los aborígenes
que componen las etnias de la patagonia austral, emigraron
desde Asia por el Estrecho de Bering, y se establecieron
en estas tierras aproximadamente 12.000 años atrás.
En 1875, el perito Francisco P. Moreno llegó a
la región y se vinculó con las sociedades
indígenas, interviniendo en las disputas de límites
y recibiendo por el gobierno tierras en agradecimiento
por sus exploraciones en la región patagónica.
Posteriormente donaría estas tierras en 1903, para
crear el primer Parque Nacional denominado Nahuel Huapi
en 1934, donde surgiría la actividad turística
como uno de los principales ingresos de la región.
Arte Rupestre
El arte rupestre se extiende por toda Argentina, pero
se ha estudiado con detenimiento en la Región Patagónica,
donde se pueden distinguir varios estilos.
El de las manos pintadas está presente en numerosas
cuevas. El más conocido de esta ilustración,
utilizando la técnica del negativo (apoyando la
mano sobre la pared y aplicando pintura a su alrededor),
es el que se observa en la Cueva de las Manos Pintadas
(Santa Cruz).
Otro estilo es el escénico o naturalista, que representa
cazas de guanacos y ceremonias de danzas. Ejemplos de
este estilo se ubican a lo largo del curso superior del
río Pinturas (Santa Cruz).
Artesanías
Los trabajos de artesanías indígenas se
diferencian según las etnias, y están realizados
en su mayoría con barro, cerámica y madera.
La presencia de los inmigrantes europeos se percibe también
en las artesanias: se fabrican vasijas, bandejas y platos
artesanales que poseen inspiración nórdica
y centroeuropea.
Alimentación y Gastronomía
La cocina centroeuropea, junto a la española, italiana
y francesa han penetrado en la región, dejando
huellas imborrables.
Comidas Regionales
Entre la comida regional se destaca el huelquen (especie
de tortilla de papas ralladas y mezclada con harina de
leche), el chuañe (se elabora con pasta de papas
ralladas cocinada en hojas de pengue), el curanto (consiste
en cocer, en hoyos cavados en la tierra, carnes variadas,
verduras y hortalizas envueltas en hojas de pangue), el
pulque (es una variedad de bebida alcohólica que
se elaboraba con la mezcla de una gran cantidad de vegetales).
Ciervo y Jabalí
En hosterías y restaurantes, como así también
en comercios; se puede consumir ciervo y jabalí
preparado en forma de jamones, embutidos y conservas de
primera calidad.
Carnes
El cordero patagónico es típico de la región.
Se hace generalmente a la parrilla, aunque también
puede ser preparado al horno o guisado con hierbas.
En las estancias típicas de esta región
se puede encontrar carne de guanaco, cordero, chivito,
ñandú, mulita asada o estofada, y la liebre,
que es un manjar apreciado por los diversos comensales.
Se destaca también el pudú, el ciervo más
pequeño que existe.
Pescados
En casi toda la región se pueden consumir exquisitas
truchas y salmones ahumados, pescados en los numerosos
ríos y lagos de la región.
Los restaurantes dedicados a los frutos del mar abundan,
sobre todo en la localidad de Ushuaia (en Tierra del Fuego),
destacándose las especialidades como la centolla,
la langosta y el calamar, preparados de diversas formas.
Dulces
Los chocolates, como el de Bariloche, son reconocidos
internacionalmente y están confeccionados con la
más alta calidad. De infinitas formas, sabores,
texturas y rellenos, son la delicia de los visitantes.
Las frutas finas, como la grosella, frambuesa y rosa mosqueta,
sirven para la confección de salsa, bien al estilo
de la cocina francesa, y son además la materia
prima para elaborar los famosos dulces regionales.
El té es una de las tantas tradiciones dejadas
por al inmigración europea que, junto a las tortas
galesas y masas para acompañarlo, constituyen un
verdadero placer.
El pan y tortas fritas son exquisitas.
En la producción frutícola se destaca la manzana,
sobre todo en el Alto Valle de Río Negro, que es
reconocida internacionalmente por su excelente calidad.
En esa misma zona se producen vinos de excelente calidad.
En la región también se producen peras, duraznos,
ciruelas, cerezas, frutillas y muchas otras variedades de
frutas finas, que han ganado los mercados mundiales por
su color, tamaño y sabor. |