La patagonia extraandina, es la zona este que linda con el Océano
Atlántico. También llamada meseta patagónica,
posee un relieve muy especial de planicies elevadas, valles, cañadones,
y sierras, que dan una magnifica visión del paisaje costero.
El clima es árido y frío al sur; sólo interrumpido
por algunos oasis agrícolas desarrollados por el hombre.
Los atractivos turísticos con que cuenta son la gran riqueza
de fauna marina para observar (lobos y elefantes marinos, pingüinos
y la buscada ballena franca austral, entre otros), sobre todo
en la localidad de Puerto Madryn y sus alrededores; y las playas
del norte, como Las Grutas, con acantilados de hasta 30 metros,
adecuadas para la práctica de natación por la buena
temperatura del agua.
Otros atractivos muy interesantes y de moderna infraestructura
son el EcoCentro de Puerto Madryn, centro cultural dedicado fundamentalmente
a la fauna marina de la región; y el Museo Edigio Feruglio
(MEF), en Trelew, dedicado al patrimonio paleontológico
de la patagonia.
El Monumento Natural Bosques Petrificados, permite observar el
yacimiento de fósiles más grande de la Argentina,
con gigantescas araucarias petrificadas.
Finalmente, el buceo es otro de los atractivos importantes, junto
a la abundante pesca deportiva en todo el litoral marítimo.
Epoca recomendada para visitarla: Primavera,
verano y otoño.
Actividades para realizar: Avistaje de flora
y fauna; pesca deportiva; trekking; cabalgatas; paseos y actividades
náuticas.
En esta región se destacan:
La gran riqueza de fauna marina para observar (lobos y
elefantes marinos, pingüinos y la buscada ballena franca austral,
entre otros), sobre todo en la Península Valdés, cerca
de la localidad de Puerto Madryn.
Las playas del norte, como Las Grutas (en Río
Negro), con acantilados de hasta 30 metros, adecuadas para la
práctica de natación por la buena temperatura del
agua
El Monumento Natural Bosques Petrificados, cerca
de Puerto Deseado (en Santa Sruz), permite observar el yacimiento
de fósiles más grande de la Argentina, con gigantescas
araucarias petrificadas.
El buceo es muy importante en esta zona, por
la transparencia de las aguas. Se practica en varias zonas, pero
las más importantes son Puerto Madryn (capital argentina
del buceo) y Las Grutas. Donde, además, se pueden conocer
parques submarinos con buques hundidos, variada fauna marina y
otros atractivos.
La pesca deportiva en todo el litoral marítimo
de variadas especias.
El EcoCentro de Puerto Madryn (en Chubut), moderno
centro cultural dedicado fundamentalmente a la fauna marina de
la región
El Museo Edigio Feruglio (MEF), en Trelew (Chubut),
importante y moderno museo dedicado al patrimonio paleontológico
de la patagonia.
El turismo minero en Sierra Grande, donde se
puede ingresar al centro de una mina con los implementos apropiados
y vivir una experiencia única.
La tradición del té galés con
masas y tortas, en la localidad de Gaiman, cerca de Trelew y Puerto
Madryn (en Chubut).
Lo numerosos faros (más de treinta),
ubicados a los largo de su extensa costa. Los más destacados
son: el de Río Negro, cerca de Viedma (en Río Negro);
el de Punta Delgada, cerca de Puerto Deseado (en Santa Cruz);
el de Cabo Blanco, en el extremo sur del Golfo San Jorge (en Santa
Cruz); y el de Cabo Vírgenes, en la entrada del estrecho
de Magallanes (en Tierra del Fuego).
Parques Nacionales y Areas Protegidas
Dentro de la región se destacan los siguientes Parques
Nacionales y áreas protegidas, que forman parte del sistema
nacional:
Monumento Natural Bosques Petrificados, creado
en 1954, con una superficie de 10.000 hectáreas (en Santa
Cruz).
Paleontología y Arqueología
La Patagonia estaba habitada hace más de diez mil años.
Los antiguos cazadores recolectaban frutos y cazaban huemules, guanacos,
aves y mamíferos marinos. Del guanaco se utilizaba el cuero
para lazos, correajes y toldos; mientras que los huesos eran usados
para agujas e instrumentos musicales.
Dentro de la región patagónica atlántica se
destacan los tehuelches. Principal grupo autóctono de la
región, eran cazadores y recolectores que preparaban morcillas
con la sangre del guanaco para alimentarse, y la cocinaban en fogatas.
Además hacían pucheros y salchichas, adoraban también
a dioses como los mapuches o araucanos, con los que mantuvieron
uniones de sangre, aunque también lucharon entre sí.
Los mapuches, como todo grupo araucanizado, se destacaban por la
actividad agrícola.
Los primeros habitantes se adaptaron a la vida costera y utilizaron
los recursos capturados del mar.
Cuando llegan los europeos a esta zona, existían varios grupos
étnicos:
Los sélknam u onas, que eran hábiles
cazadores de guanacos, utilizaban con destreza el arco y la flecha,
dividían el territorio en cotos de caza regidos por clanes,
y poseían una interesante mitología, considerando
como ser supremo a Temáukel, creador del hombre, las plantas
y los animales.
Los yámanas o yaghan, que eran hábiles
constructores de chozas de troncos y ramas de forma cupular utilizadas
para vivienda. Sus hombres fabricaban canoas con varillas de madera
y planchas de corteza de lenga, que eran maniobrados por mujeres,
y mediante arpones de hueso cazaban especies marinas. Se alimentaban
principalmente de moluscos, recolectando mejillones. Cazaban lobos
marinos, utilizando el cuero para su vestimenta, que consistía
en una capa corta. Además hablaban una lengua de características
aglutinantes, que se enriquecía con gestos y actos cotidianos.
Los haush o manekénk que, como los onas,
eran cazadores pedestres dedicándose a la caza de mamíferos
y aves marinas. Por su ubicación geográfica, estos
animales fueron su principal fuente de alimento, aunque también
se dedican a la recolección de moluscos. Eran pacíficos,
no utilizaban canoas y vivían en chozas construidas con
ramas y recubiertas con pieles de lobos marinos.
Los alakalufes, que eran nómades acuáticos
como los yámanas; sus actividades principales eran la caza
marina y la pesca, trasladándose en forma constante en
la búsqueda de lobos marinos, peces y pingüinos. Se
desplazaban en grandes canoas que formaban parte del patrimonio
del núcleo familiar. Vivían aislados entre sí.
En el archipiélago fueguino, los seres humanos llegaron
por dos vías. La primera, producida hace más de
once mil años en el norte de Tierra del Fuego, fue realizada
por cazadores nómadas que al final de la última
glaciación atravesaron la lengua de tierra del Estrecho
de Magallanes, antes de que el mismo fuera cubierto por las aguas.
La segunda, por el sur de Tierra del Fuego, fue producida hace
aproximadamente unos seis mil años atrás en el Canal
Beagle, donde vivieron pueblos que se desplazaron por medio de
pequeñas embarcaciones denominadas canoas.
Actividad Económica
El descubrimiento de cuencas de petróleo, sobre todo en el
siglo XX, desarrolló ciudades como Comodoro Rivadavia. La
producción de petróleo de la región es la más
importante de la Argentina.
La provincia de Santa Cruz es productora de lana, leche y carne
de oveja.
La esquila ha sido una tarea característica en la patagonia,
siendo fundamental en la actividad económica de la región.
En este proceso primero se hace el deslane, donde el esquilador
tarda aproximadamente de cinco a siete minutos para pelar a la oveja,
utilizando actualmente rasuradoras mecánicas, y dejando las
antiguas tijeras para la zona del hocico y los ojos. En segundo
lugar se efectúa el empaque, reuniendo los vellones en montones
separados, que son pasados por un máquina que los comprime
para que sean embalados. La última etapa es la distribución,
en donde los fardos llevan las marcas de las estancias, y señas
que determinan las características y calidad.
Los esquiladores por lo general llegan en verano y trabajan durante
meses hasta que terminan la tarea, cobrando por animal esquilado
y dirigiéndose a otras estancias una vez que culminan su
trabajo.
Los ovejeros usualmente forman parte del plantel permanente, encargándose
de realizar los arreos para que las ovejas pasten, desarrollando
su trabajo a caballo, y con la colaboración de hasta decenas
de perros pertenecientes a las estancias.