| Paleontología
y Arqueología
Los indígenas que poblaban los valles y sierras,
eran más pacíficos y trabajadores que los
nómades de las extensas llanuras.
Se destaca en esta región, dentro de la provincia
de Córdoba, la cultura de los indios comechingones
(7000 años A.C.), que fueron denominados así
por los colonizadores españoles. Se caracterizaban
por cultivar las tierras, siendo su principal alimento
el maíz. Utilizaron el riego artificial y hasta
conservaban sus cultivos en silos subterráneos.
En las tareas de alfarería, no eran muy evolucionados
en comparación a otros asentamientos, pero dejaron
numerosos vestigios arqueológicos y trabajaron
tanto la piedra como el hueso. Criaban llamas, y cazaban
guanacos y venados. Sus vestimentas eran túnicas
de lana y cuero, utilizando adornos de cobre y plumas.
También se destacan los sanavirones (8000 años
AC), en la provincia de San Luis, que se caracterizaban
por cultivar maíz, criar llamas y también
cazar venados. Además, al igual que los comchingones,
recolectaban vainas de algarrobo. Estas diferentes tribus
rivalizaban constantemente y eran muy belicosas.
Artesanías
Al igual que en otras regiones, se destaca la actividad
de la talabartería, fabricándose monturas,
sogas, lazos y rebenques de gran calidad.
Alimentación y Gastronomía
La cocina en esta región se destaca por su toque
criollo, y la carne adquiere una importante relevancia.
Además, se pueden saborear diversos platos tradicionales
centroeuropeos.
Se destaca el chivito dentro de la cocina criolla, las
pastas en la cocina italiana, y los dulces dentro de la
gastronomía centroeuropea, especialmente helados
y tortas artesanales.
Las hierbas aromáticas encuentran en esta región
un lugar ideal para su desarrollo: la menta, el anís,
el orégano, el romero y la lavanda son sólo
algunos ejemplos. Podemos destacar como bebida característica
de esta área al amargo serrano (vermouth a base
de hierbas).
Región plana casi en su totalidad, sólo interrumpida
por las sierras de Tandil (500 m.s.n.m.) y las de la Ventana
(1200 m.s.n.m.).
Muy apropiada para las actividades agrícolas y ganaderas,
cuenta con grandes áreas utilizadas para el sembrado
de granos y la cría de ganado.
Su potencial turístico se ve reflejado primeramente
por la gran urbe de Buenos Aires, polo industrial y comercial
de la Argentina, que cuenta con una intensa actividad cultural
reflejada en cines, pubs, teatros, eventos musicales, shoppings,
y todo tipo de atracciones para el turista. Además,
posee un rico pasado histórico que se ve reflejado
en edificaciones de arquitectura francesa, italiana y clásica;
como así también en sus numerosos museos.
Finalmente, ofrece múltiples posibilidades para el
miniturismo, en localidades cercanas como San Isidro, Tigre,
Escobar, Luján; y otras un poco más alejadas
como San Antonio de Areco, Chascomús o Lobos.
Además de Buenos Aires encontramos numerosas ciudades
turísticas, principalmente edificadas en las orillas
del Océano Atlántico. Desde la populosa Mar
del Plata hasta las exclusivas Pinamar y Cariló,
ofrecen la mas variada oferta de destinos turísticos
de playa en esta región.
En las zonas rurales existen numerosos establecimientos
dedicados al turismo. Las auroras, las puestas del sol,
las noches tranquilas y brillantes, el aire puro y la amplitud
del cielo, junto a la observación de las tareas propias
del campo, y a la degustación del famoso asado criollo
y otras comidas típicas, lo convierten en una alternativa
ideal contra el estrés.
La oferta se completa con las ciudades de Tandil y Sierra
de la Ventana, que ofrecen paisajes serranos y turismo de
aventura.
Epoca recomendada para visitarla: Para
las localidades con playas en el verano. Para el resto
de las localidades todo el año, aunque en el verano
son bastante calurosas.
Actividades para realizar: Natación
y actividades náuticas en la costa; turismo histórico
y cultural en Buenos Aires; trekking y turismo aventura
en las sierras; cabalgatas; pesca deportiva; avistaje
de flora y fauna.
En esta región se destacan:
Buenos Aires, polo industrial y comercial de la
Argentina, que cuenta una intensa actividad cultural reflejada
en cines, pubs, teatros, eventos musicales, shoppings, y
todo tipo de atracciones para el turista. Además,
posee un rico pasado histórico que se ve reflejado
en edificaciones de arquitectura francesa, italiana y clásica;
como así también en sus numerosos museos.
Las múltiples posibilidades para realizar miniturismo,
en localidades cercanas como: San Isidro, con barrios
residenciales exclusivos; Tigre, para acceder al Delta
del Paraná y navegar o practicar deportes náuticos;
Escobar, con sus viveros, La Fiesta Nacional de la Flor
y el parque Temaikèn; Luján, con su espectacular
basílica y su zoológico; y otras un poco
más alejadas como San Antonio de Areco, con su
historia criolla; y Chascomús y Lobos, con sus
famosas lagunas.
Las numerosas localidades turísticas sobre el
Océano Atlántico, con amplias playas de
todos los estilos y tamaños. Desde la populosa
Mar del Plata hasta las exclusivas Pinamar y Cariló,
existen múltiples posibilidades.
Las localidades serranas de Tandil y Sierra de la Ventana,
que ofrecen paisajes serranos y turismo de aventura, sumados
a una buena infraestructura para el turista.
La posibilidad de realizar turismo rural en numerosos
establecimientos dedicados a tal fin. Las auroras, las
puestas del sol, las noches tranquilas y brillantes, el
aire puro y la amplitud del cielo, junto a la observación
de las tareas propias del campo, y a la degustación
del famoso asado criollo y otras comidas típicas,
lo convierten en una alternativa ideal contra el estrés.
Las localidades del sur de Santa Fe y norte de Buenos
Aires, sobre la costa del río Paraná, con
barrancas que se entienden frontalmente y bellos paisajes
para apreciar, junto a la posibilidad de practicar deportes
náuticos.
Mundo Marino, el mayor oceanario de América del
Sur. Ubicado en San Clemante del Tuyú, posee shows
de lobos marinos, delfines, orcas y muchas otras atracciones.
En la región se destacan los pintorescos faros,
ubicados a los largo de su extensa costa. El faro de Recalada,
situado al sur de la provincia de Buenos Aires, es el
más alto de todos. Otros faros interesantes para
visitar son: el de Punta Mogotes (en Mar del Plata), el
Querandí (al sur de Villa Gesell), el de Quequén
(en Necochea), el de Punta Médano (al sur de Mar
de Ajó), y el de San Antonio (en San Clemente del
Tuyú), dentro del parque temático Bahía
Aventura.
Parques Nacionales y Areas Protegidas
Dentro de la región se destacan los siguientes
Parques Nacionales y áreas protegidas, que forman
parte del sistema nacional:
- Reserva Natural Otamendi, creada en 1990, con una
superficie de 3.000 hectáreas (en Buenos Aires).
- Parque Nacional Lihue Calel, creado en 1977, con una
superficie de 9.901 hectáreas (en La Pampa).
El Gaucho
Los gauchos fueron habitantes rurales que tuvieron su origen
en el siglo XVIII, en la región de las pampas, y
se extendieron por el todo el país.
Son el símbolo más emblemático del
país y destacan el carácter nacional. Han
sido elevados a nivel de mito y poseían grandes virtudes,
como el honor, la valentía, la fuerza y la honradez;
además de ser hospitalarios y amables.
Los gauchos u hombres del campo en un comienzo eran los
mestizos descendientes de los españoles con indígenas,
los mulatos que eran los descendientes de blancos españoles
con los negros africanos, y hasta algunos eran zambos, porque
tenían seguramente sangre de indígenas y negros
africanos.
Los gauchos eran diestros con los caballos, que recorrían
libremente por todo el vasto territorio. Los capturaban,
domesticaban y utilizaban para trasladarse, efectuar intrépidas
competiciones y cuidar el ganado bovino, cuyo valor esencial
era por esa época el cuero y el sebo, como productos
no perecederos.
Los primeros gauchos eran también diestros cazadores,
que manejaban hábilmente el lazo y las boleadoras;
elementos originarios de los diversos asentamientos indígenas
y con los cuales impedían que los animales se les
escapasen.
Los gauchos poseían una destacada valentía
y su colaboración fue solicitada más de una
vez, como en la participación de las Invasiones Inglesas
(1806 y 1807), en la Guerra de la Independencia de España
(1812 a 1821), y en la Conquista del Desierto (1874 a 1879).
La obra maestra de la literatura argentina que se divide
en dos partes es sin duda el poema épico escrito
por José Hernández "El Gaucho Martín
Fierro", publicado en 1872 y "La vuelta de Martín
Fierro", publicado en 1879. En esta obra se destaca
la vida junto a las costumbres y valores del gaucho, y como
éste fue desapareciendo por los intereses económicos
que conspiraron contra él, convirtiendo al protagonista
del poema en un símbolo nacional.
Son típicos de esta región elementos utilizados
por los gauchos como las boleadoras (eran armas que arrojaban
los indígenas para cazar ñandúes y
ciervos), el chambergo (tradicional sombrero de color negro
adornado con toquilla de plata trabajada a mano), y el poncho
(manta de lana con un abertura en el medio para pasar la
cabeza), entre otros objetos de gran valor que formaron
parte del vivir de la gente de campo que habitaba esta región.
Entre las destrezas tradicionales que se han arraigado por
todo el país, gracias a los gauchos, se encuentra
la sortija (juego en donde el jinete, al galope, intenta
embocar un palito en un aro metálico colgado de un
travesaño), y la doma (que consiste en domesticar
a un caballo salvaje, requiriéndose fuerza y gran
habilidad).
Danzas Tradicionales
La chacarera (de temas melancólicos), el gato (de
temas alegres) y el escondido (baile entretenido para
apreciar), derivan de la cultura colonial, constituyendo
bailes criollos que se extienden por las regiones del
país en mayor o menor medida. Propios de la cultura
gauchesca, están acompañadas generalmente
por el bombo y la guitarra, y el acordeón suele
acompañar al narrador solista.
El tango, que hizo famoso al país como música
popular urbana, se ha expandido por todo el territorio,
pero los orígenes de esta música sensual
y melancólica se inician en la ciudad de Buenos
Aires a finales del siglo XIX, cuando se entremezclan
y fusionan de alguna manera los diferentes ritmos provenientes
del candombe africano, las melodías europeas tanto
españolas como italianas, y la milonga de los gauchos,
que era la música popular del país.
Al inicio del siglo XX, el público adepto al tango
se había incrementado en todas las clases sociales,
aunque aún la aristocracia no lo admitía
por completo. Durante el siglo XX, el tango sufrió
diferentes altibajos, pero en los últimos años
ha experimentado un auge muy importante, tanto localmente
como en el exterior.
Alimentación y Gastronomía
En la región se destaca la influencia y se puede
disfrutar la cocina de numerosos países, con establecimientos
dedicados a la cocina alemana, americana, árabe,
armenia, británica, irlandesa, española,
italiana, japonesa, oriental, tailandesa, mediterránea,
mexicana, polaca, porteña y suiza, entre otras.
Existen numerosas corrientes gastronómicas para
disfrutar, como la cocina casera, internacional, de autor,
criolla, mediterránea, étnica y otras.
Sin duda existe una extensa variedad para todos los gustos,
con establecimientos de calidad y con excelente atmósfera.
El conocido asado, también extendido por todo el
país, permite probar las diferentes partes de la
vaca. Esta comida generalmente comienza con un chorizo
y una morcilla, antes de que llegue la carne. También
puede ser acompañado con riñones, mollejas,
hígado y chinchulines, que componen la vísceras
del ganado vacuno. También se suele incluir carne
de pollo y esporádicamente lechón.
En lugares especializados y sobre todo en el interior
de la región, es común clavar terneros,
corderos o chivitos enteros en estacas, que se van asando
lentamente al calor de las brasas.
El condimento típico del asado es el chimichurri,
que es una especie de salsa sabrosa que se compone de
diferentes especias y vegetales naturales, como el ajo,
pimiento rojo, perejil, orégano, ají, tomillo,
cebolla y laurel; mezclados con agua, vinagre, azúcar,
sal y aceite. Esta comida regional se acompaña
de sabrosas ensaladas de lechuga, tomate, cebolla, zanahoria,
huevo duro y papa, por nombrar sólo algunas. El
vino tinto es infaltable para esta ocasión.
La empanada es otro alimento típico. Es una especie
de pastelito, que puede freírse o hornearse, y
se rellena con carne picada o cortada a cuchillo que se
la combina con cebolla, aceitunas o pasas de uva. También
hay de pollo, jamón y queso, queso y cebolla y
también de humita (choclo).
Los pescados también son muy consumidos, sobre
todo en las localidades sobre la costa del Océano
Atlántico, y sobre los grandes ríos y lagunas.
El pejerrey, la merluza, el lenguado y otros peces son
muy apreciados. Las paellas y el arroz con mejillones
son muy populares.
En cuanto a los dulces, las facturas son típicas
para acompañar el desayuno o la merienda. Estas
masas se compran generalmente por docenas y se consumen
en todo el país, consiguiéndose en cualquier
clase de panadería. Son pequeños bollos
horneados de diferentes formas, y que pueden contener
diferentes rellenos (crema pastelera, membrillo, y dulce
de leche son los más comunes). Entre las numerosas
variedades podemos mencionar las tortas negras (con cobertura
de azúcar moreno), las medialunas (que pueden ser
de grasa o manteca), los conocidos vigilantes o bolas
de fraile (fritas; de harina, huevo, azúcar y leche),
y los churros (también fritos, que pueden estar
rellenos con dulce de leche o crema pastelera, y espolvorearse
con azúcar).
Actividad Económica
La región se destaca por el cultivo del grano de
trigo y maíz en gran escala, como así también
la avena y la cebada. El lino es una destaca oleaginosa
y fibra textil. En esta zona, denominada a principios
del siglo XX como el granero del mundo, se destaca también
el cultivo de la avena, el centeno, el mijo, el girasol,
el sorgo y la soja.
En la zona del delta se aprecia la explotación
forestal y las plantaciones de cítricos y de hortalizas.
En la región pampeana, el ganado vacuno encontró
su mejor lugar para su reproducción y desarrollo,
destacándose las siguientes razas: Shorthorn (de
origen inglesa y color rojizo) Aberdeen Angus (de origen
inglesa y color negro), Hereford (de origen inglesa y
cabeza blanca), Holando Argentina (de origen holandesa
y suiza, color blanca con manchas negras, muy apta para
producir leche), el Cebú (origen indú, que
se adaptó en las zonas calurosas), brindando carnes
rojas de primera calidad.
Los cortes más típicos que se utilizan en
la gastronomía argentina son lomo, bife angosto,
bife ancho, asado y vacío, que se recomiendan solicitar
en cualquier restaurante o parrilla de asado criollo.
La carne se hace en la parrilla, en cruz o asador, con
cuero o sin él.
La pesca es de importancia, a causa de los numerosos cauces
fluviales, aguas interiores y la enorme costa marina que
se extiende sobre al Océano Atlántico.
La producción industrial de esta región
es la más importante del país, abarcando
los rubros más variados. Está ubicada fundamentalmente
en el conurbano de la ciudad de Buenos Aires, y en otros
polos industriales como Bahía Blanca y San Nicolás
de los Arroyos. |